Este dúplex combina amplitud, comodidad y un estilo de vida mediterráneo único. Con aproximadamente 100 m² de vivienda, un jardín privado de 140 m² y una terraza de 45 m², ofrece un hogar ideal tanto para familias como para quienes buscan un espacio donde relajarse y disfrutar al aire libre.
En la planta baja, la entrada conduce a un hall con armarios gabaneros y zapateros, una habitación de invitados y un aseo de cortesía con ducha. El salón comedor y la cocina, totalmente equipada con horno, vitrocerámica y campana extractora, se abren directamente al jardín, creando un ambiente perfecto para reuniones, comidas al aire libre o simplemente disfrutar de la tranquilidad del entorno.
La planta superior alberga el dormitorio principal, con armarios empotrados de gran capacidad, y una habitación juvenil igualmente amplia y luminosa. Desde sus ventanas se aprecian vistas a la terraza, al jardín privado y a las zonas comunes de la urbanización: piscina, pista de pádel y parque infantil. Un baño completo con bañera y un largo pasillo con armarios empotrados aportan funcionalidad y confort.
La vivienda cuenta con suelos de mármol y cerámica, carpintería lacada en blanco, plaza de garaje bien ubicada y trastero de 6 m². La urbanización ofrece servicios de primera calidad: piscina para adultos y niños, gimnasio, saunas, pista de pádel, zona de recreo, parque infantil y aparcamiento para visitantes.
La localización es excelente. Muy cerca encontrarás colegios, institutos, centros de salud, supermercados y restaurantes, además de la estación de tren y autobús que conectan fácilmente con la comarca. A pocos metros se encuentran la Cala Manzanera y el Puerto Blanco, lugares perfectos para disfrutar de deportes náuticos, paseos junto al mar o tardes en la arena. Además, las rutas de senderismo y ciclismo de la zona permiten descubrir paisajes costeros y naturales únicos.
Un hogar espacioso, bien comunicado y rodeado de servicios y naturaleza, ideal para vivir todo el año o como inversión segura en la Costa Blanca.